BANDERAS AL VIENTO Vicente Oria Razo
enero 12, 2010 by Carteles · Leave a Comment
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Perfil
Es maestro y académico. Escritor y periodista. Es miembro de la Academia Nacional de Historia y Geografía, de la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística, del Seminario de Cultura Mexicana y de la Asociación Colimense de Periodistas y Escritores
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martes, 05 de enero de 2010
ASEGURAR EL EMPLEO
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Para este 2010 uno de los más graves problemas del país es el de la falta de empleos, sobre todo para los jóvenes. El primer compromiso del gobierno y la sociedad en su conjunto ha de ser el de trabajar para que la gente tenga empleo y no falte dinero en su bolsa. Debe planearse a nivel nacional, estatal y municipal la creación de empleos y la incorporación de todos al trabajo productivo.
Son diversas las estrategias que se pueden aplicar. Algunas de ellas son las de otorgar incentivos fiscales para mantener y crear nuevos empleos. Impulso a los programas de capacitación para el trabajo: especialmente para madres solteras, adultos mayores y jóvenes. No sacrificar empleos en el sector público y aumentar la eficiencia y productividad. Programas especiales de apoyo a mujeres empresarias, jefas de familia y jóvenes.
En México los cuatro problemas principales son los de la seguridad, la superación de la pobreza, la creación de empleos y la educación y capacitación. Los cuatro problemas se vinculan entre sí y han de atenderse con urgencia. La inseguridad en gran parte tiene como causas el desempleo y la pobreza. Las causas de estos fenómenos se relacionan con la educación.
Miles y miles de jóvenes egresan o desertan de los centros educativos cada año. Demandan empleos. Al no encontrarlos se suman al numeroso ejército de los desocupados. Pero buscan algo para vivir. Requieren un salario para aportar a la familia, atender sus necesidades materiales y culturales y en su caso fundar un hogar. Pero al no encontrar en parte esos desempleados se incorporan a los grupos del crimen organizado, el narcotráfico, la extorsión y la delincuencia.
De acuerdo con los datos del INEGI al finalizar el 2008 la población desocupada en México alcanzó el máximo histórico de casi dos millones de trabajadores. Entre el 2008 y lo que va del presente 2009 se han perdido casi tres millones de puestos de trabajo. La situación del desempleo se ha agravado también en el sector informal. Los efectos de la crisis global son alarmantes de acuerdo con todos los informes que difunden los medios de comunicación. Lo especialmente preocupante es que el desempleo tiene un rostro joven.
En las condiciones preocupantes del país es urgente que el Estado tome con vigor y decisión sus facultades rectoras. Es necesario remover obstáculos que dificultan a las empresas y a la economía en general crecer. Tienen que aumentar su competitividad de acuerdo con las exigencias de calidad de la época. Las empresas, los obreros, los campesinos y todos los mexicanos han de competir con calidad en las condiciones complejas de la época.
Las empresas de bienes y servicios, como las actividades agropecuarias, necesitan personas preparadas, capaces, aptas y eficaces para desempeñar un empleo. Pero a su vez todo el sector productivo y comercial tiene que ser competitivo. Han de garantizar la calidad de sus productos y servicios. En épocas de crisis como la actual es urgente cuidar y multiplicar las fuentes de trabajo. .
La educación tiene que ser un apoyo para la preparación de jóvenes y para que se abran más fuentes de trabajo. La educación tiene que convertirse efectivamente en motor del desarrollo nacional. Debe formar mexicanos capaces de promover, diversificar y ampliar la planta productiva y de servicios. Con la educación y los recursos del país se deben incentivar las empresas que generen empleos. En México la educación tiene que entenderse como un problema económico, político y social.
Con sentido integral de lucha contra la pobreza se ha de pensar que la educación social ofrecida y dada realmente a todos con un sentido eminentemente popular, propicia el desarrollo, equilibra desajustes sociales, dignifica la vida del hombre y hace más productivas sus ocupaciones habituales. Con la educación y el empleo se lucha efectivamente para reducir la pobreza y los peligros sociales que con ella se provocan.









